Último sueño

Último sueño

 

Sin casa y sin familia en su nueva ciudad.

Solo un abrigo viejo y una manta de cartón.

Sus nuevos amigos van muriendo en las frías calles,

en sus veinte años de una dura lección.

 

Un día le tendieron la mano y escucharon su voz,

y descubrieron su historia cubierta de dolor.

Ahora ha abandonado su íntimo enemigo,

el médico le dijo: “una gota más i te vas!”

 

Y es feliz así, con su sombrero de marinero,

pidiendo caridad en las puertas del destino,…

En sus ojos se refleja la luz de la bondad

aunque un día se abandonó al mundo.

 

La gente lo mira mal, creen que es un ladrón.

Y dicen que escogió su camino,

y nadie se detiene a hablarle.

 

Qué podía hacer si la barca se rompió

y su hermano no se dio cuenta

que allí se encontraba su final,

navegando a la deriva, sin poderse despedir,

ni dejar a punto sus cosas.

 

Su espalda se rompió y tuvo que abandonar el mar,

empezar una vida de cero y encontrar un lugar.

Encender un nuevo faro para no vivir en la oscuridad.

Qué duro saber que no volverás a verlo jamás.

 

Y fumando está, olvidando las penas,

tomando un café en la barra de un bar.

Con su bolsa llena de ceniza

y el bolsillo falto de caridad,

sus manos muestran la dureza de nuestra falsedad.

 

Pero Perfecto, con sus amigos,

vuelve  a explicar la misma historia.

Su último sueño es vivir en paz

y que nadie sufra lo mismo.